Cuándo el arrendador tiene (o no) la culpa
A veces, pero no siempre. Por lo general, un arrendador es responsable de los daños a su propiedad personal cuando estos resultan de la negligencia del arrendador o del incumplimiento de sus deberes legales, como ignorar una fuga conocida, no hacer reparaciones o permitir que una condición peligrosa destruya sus cosas.
La pregunta clave es la culpa. Si sus pertenencias quedaron arruinadas porque el arrendador descuidó la propiedad —una fuga que se negó a reparar, una falla de plomería, un problema de plagas conocido o un cableado inseguro—, el arrendador podría deberle por la pérdida. Si el daño provino de algo que el arrendador no causó y no tenía el deber de prevenir, es posible que no sea responsable.
Un arrendador no es automáticamente el asegurador de todo lo que usted posee. Pero cuando su descuido de la vivienda daña su propiedad, eso puede ser un reclamo válido, a menudo junto con una queja de habitabilidad.
Como la responsabilidad depende de qué causó el daño y de si el arrendador incumplió un deber, los hechos importan. Si sus pertenencias resultaron dañadas por un problema que su arrendador debió haber reparado, una evaluación gratuita y confidencial puede ayudarle a entender si usted puede recuperar su pérdida.
Esta es información general sobre los derechos del inquilino en California, no asesoría legal. Cada situación es diferente.