Privado y protegido de represalias
Es comprensible que muchos inquilinos teman que buscar ayuda legal enoje a su arrendador o provoque represalias. Pero usted tiene derecho a entender y hacer valer sus derechos, y la ley protege específicamente a los inquilinos de las represalias por hacerlo.
Primero, comunicarse con un abogado para una evaluación confidencial no notifica, por sí mismo, nada a su arrendador: es una conversación privada sobre su situación y opciones. Usted controla lo que pasa después.
Segundo, si decide hacer valer sus derechos, la ley de California protege a los inquilinos de las represalias del arrendador —como el desalojo, aumentos de renta o la reducción de servicios— por ejercer derechos protegidos, como quejarse de las condiciones o presentar un reclamo. Las represalias son ilegales e incluso pueden ser una defensa si un arrendador intenta desalojarle por ellas.
Así que el miedo a «armar un alboroto» no debería atraparle en condiciones inseguras o injustas. Entender sus derechos es el primer paso para protegerse, no un riesgo que evitar. Si la preocupación por la reacción de su arrendador le ha estado frenando, una evaluación gratuita y confidencial puede explicarle tanto sus derechos como las protecciones contra las represalias.
Esta es información general sobre los derechos del inquilino en California, no asesoría legal. Cada situación es diferente.