Una queja escrita que da resultado
Póngalo por escrito, manténgalo objetivo y guarde una copia. Una queja escrita crea un registro que demuestra que el arrendador sabía del problema, lo cual importa si más adelante necesita demostrar que el arrendador no actuó.
Envíe su queja por mensaje de texto, correo electrónico o carta. Identifique la fuente del ruido (qué unidad o qué equipo, si lo sabe), describa qué es el ruido y enumere fechas y horas específicas con cuánto duró. Explique cómo interfiere con el uso de su vivienda. Si el vecino ruidoso es otro inquilino del arrendador, puede señalar que la conducta parece violar el contrato de arrendamiento.
Sea claro pero profesional; evite insultos o amenazas, que pueden restar fuerza a su punto. Pídale al arrendador que atienda el problema y, si ayuda, sugiera qué lo resolvería.
Guarde copias de todo y anote las fechas. Si el ruido continúa, envíe seguimientos que documenten que sigue ocurriendo. Si el arrendador ignora quejas reiteradas y bien documentadas sobre un inquilino que controla, una evaluación gratuita y confidencial puede ayudarle a entender sus opciones.
Esta es información general sobre los derechos del inquilino en California, no asesoría legal. Cada situación es diferente.