Cuándo la baja presión se vuelve una violación
La baja presión de agua puede ser un problema de habitabilidad si es lo suficientemente severa como para que los grifos, las duchas o los inodoros no funcionen correctamente y el arrendador no lo repara. Los cambios de presión leves u ocasionales por lo general no son una violación.
La ley exige plomería en buen estado de funcionamiento, por lo que una presión de agua tan baja que no le permita razonablemente bañarse, limpiar o usar los accesorios puede cruzar la línea. La causa podría ser una obstrucción en la plomería, tuberías corroídas o un problema de suministro, que generalmente le corresponde al arrendador diagnosticar y reparar.
Repórtelo a su arrendador por escrito y describa cómo la baja presión afecta el uso diario, ya que eso ayuda a demostrar que es más que una molestia menor. Una caída breve y temporal es diferente de una presión continua que hace que la plomería sea difícil de usar. Si su arrendador ignora una baja presión de agua severa, una evaluación gratuita puede ayudarle a entender sus opciones.
Esta es información general sobre los derechos del inquilino en California, no asesoría legal. Cada situación es diferente.