Cómo construir un expediente sólido del peligro de plomo
Una buena documentación es lo que convierte una inquietud en evidencia. El objetivo es demostrar que había un peligro de plomo, que el arrendador lo sabía o debía haberlo sabido, y que causó un daño o quedó sin atender.
La evidencia sólida incluye pruebas profesionales de plomo en la pintura y el polvo que confirmen el peligro, y los resultados del análisis de plomo en sangre de un niño que muestren la exposición. Fotografíe la pintura descascarada, astillada o dañada y dónde está, y anote la antigüedad del edificio, ya que las viviendas anteriores a 1978 respaldan la probabilidad de plomo.
Conserve cualquier divulgación de plomo que haya recibido, o que no haya recibido, ya que la falta de divulgaciones federales puede importar. Guarde todos los reportes por escrito al arrendador y sus respuestas, que crean una cronología del aviso. Si el arrendador hizo trabajos que alteraron la pintura, documente el polvo y la falta de precauciones. Un informe de un inspector de salud o de código también puede tener peso.
Los registros médicos que conectan el nivel de plomo de un niño con un daño duradero se vuelven fundamentales en un reclamo por lesiones. Organice todo por fecha. Si desea ayuda para entender lo que muestra su evidencia, una evaluación gratuita y confidencial puede guiarle a través de ello.
Esta es información general sobre los derechos del inquilino en California, no asesoría legal. Cada situación es diferente.