Cuando la entrada se convierte en abuso
Puede serlo. Si bien los arrendadores tienen un derecho limitado a entrar por motivos legítimos con el aviso adecuado, usar «inspecciones» o entradas repetidas para inmiscuirse, intimidar o presionar a un inquilino puede constituir acoso y una violación de su privacidad.
Según la Civil Code Section 1954, la entrada debe ser para propósitos específicos —como reparaciones necesarias, servicios acordados, mostrar la unidad o emergencias— y por lo general requiere un aviso previo adecuado, normalmente al menos 24 horas por escrito, durante horas razonables. Cuando un arrendador programa inspecciones constantes e innecesarias, entra mucho más de lo que cualquier necesidad real requiere, o usa la entrada para vigilarle, confrontarle o inquietarle, ese patrón puede cruzar al abuso.
Una violación grave o repetida de las reglas de entrada es exactamente el tipo de conducta que abordan las leyes contra el acoso, y también puede interferir con su derecho al goce pacífico (quiet enjoyment) de su hogar.
Lleve un registro de cada entrada: la fecha, la hora, el motivo declarado y si se dio o no aviso. Si su arrendador abusa de la entrada para acosarle, ese registro importa. Una evaluación gratuita y confidencial puede explicarle sus derechos y opciones.
Esta es información general sobre los derechos del inquilino en California, no asesoría legal. Cada situación es diferente.