Las muchas formas que toma el acoso del arrendador
El acoso del arrendador ocurre cuando un arrendador usa tácticas ilegales o abusivas para presionar, intimidar u obligar a un inquilino, a menudo para hacer que el inquilino se mude, retire una queja o renuncie a sus derechos. Va más allá de que un arrendador simplemente sea desagradable.
La ley de California limita lo que los arrendadores pueden hacer. Por ejemplo, por lo general un arrendador no puede usar amenazas, fuerza o fraude para tratar de hacerle irse, no puede cortar sus servicios ni cerrarle el paso a su vivienda para presionarle, y no puede entrar repetidamente a su hogar sin el aviso adecuado. Otras tácticas de acoso incluyen eliminar servicios, negarse a hacer reparaciones necesarias para expulsarle, la intimidación constante o abusar del derecho de entrada para invadir su privacidad.
El hilo común es un arrendador que usa presión indebida o abuso de poder, en lugar del proceso legal que la ley exige, como un desalojo judicial adecuado.
No todo desacuerdo es acoso, pero un patrón de intimidación o tácticas ilegales a menudo sí lo es. Si siente que su arrendador le presiona o le maltrata para hacerle irse o guardar silencio, una evaluación gratuita y confidencial puede ayudarle a entender si cruza la línea legal.
Esta es información general sobre los derechos del inquilino en California, no asesoría legal. Cada situación es diferente.