Los derechos que no puede renunciar
Los inquilinos de California tienen tres derechos fundamentales: el derecho a un hogar seguro y habitable; el derecho a que se reparen los problemas graves; y el derecho a estar libres de represalias o acoso ilegales por pedirlo. Estos derechos aplican tenga o no un contrato de arrendamiento por escrito, y no se pueden renunciar.
También tiene derecho a la privacidad, lo que significa que el arrendador por lo general debe dar un aviso adecuado antes de entrar. Está protegido contra los desalojos ilegales por «mano propia» (self-help), como cambiar las cerraduras, sacar sus pertenencias o cortarle los servicios para obligarle a irse. Y tiene derecho a que le devuelvan su depósito de garantía, menos únicamente las deducciones permitidas por la ley.
Si un arrendador se niega a reparar condiciones graves, usted puede tener varias opciones: desde poner su solicitud por escrito y comunicarse con un inspector de vivienda hasta presentar un reclamo legal. Qué camino tiene sentido depende de su situación. Una breve conversación gratuita puede ayudarle a entender cuáles de estos derechos aplican en su caso y qué hacer a continuación.
Esta es información general sobre los derechos del inquilino en California, no asesoría legal. Cada situación es diferente.