Pintura y alfombra: desgaste vs. daño
Depende de si la pintura o la alfombra realmente sufrieron daños más allá del desgaste normal, o simplemente se desgastaron por el uso ordinario. Por lo general, un arrendador no puede cobrarle por repintar de rutina o reemplazar la alfombra cuando eso refleja un envejecimiento normal.
La pintura y la alfombra se desgastan con el tiempo, y ese desgaste ordinario suele ser un costo del arrendador, no suyo. La pintura desteñida, las marcas menores y la alfombra ligeramente desgastada tras una vida normal en la vivienda por lo general se consideran desgaste normal. Un arrendador que repinta o cambia la alfombra solo para renovar la unidad para el próximo inquilino por lo general no puede trasladarle ese costo a usted.
Las deducciones pueden ser adecuadas solo si usted causó daños reales más allá del uso ordinario —por ejemplo, grandes agujeros, manchas fuertes, quemaduras o daños de mascotas—. Aun así, estos elementos tienen una vida útil limitada, por lo que una alfombra o una pintura vieja que ya estaba cerca del final de su vida útil tiene poco valor restante para cobrar.
Si su arrendador dedujo por repintar o por alfombra nueva y usted cree que fue desgaste normal, una evaluación gratuita y confidencial puede ayudarle a entender si el cargo estuvo justificado.
Esta es información general sobre los derechos del inquilino en California, no asesoría legal. Cada situación es diferente.